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Mostrando entradas de noviembre, 2019

NO SOMOS NADIE

Con lo que había despotricado. Él, un hombre rudo que siempre se vistió por los pies, a impuestos de Dios sabe que mindundi. Con lo que le costó la casona y ahora su intimidad reducida a un cuartucho. ¡Ni eso!, que es compartido. Y de comer lo que se les antoje y a la hora que les viene en gana. Y ahora, que ya le había cogido casi gusto a la rutina, le dicen que a casa de los hijos, y a meses. Miguel Ángel Pegarz c YBRGHOST

PALABRAS A MI AMADA

Dicen que en este mundo revuelto, andan prohibiendo palabras. Y antes de que nos las quiten, he decidido poner diez a buen recaudo. Escondida en el cajón de la cocina, bajo los cubiertos, dejé escondida DESEO porque a veces paso de las lentejas, por buenas que te queden, y y prefiero comer directamente el postre. En la alacena oculté BESO, entre los tarros de conserva, pues qué mejor alimento que una buena ración de ellos. Entre los paños y mantelerías coloqué CARICIA, aunque luego la llevé con las toallas, para encontrarla desde primera hora. Detrás del televisor escondí RECUERDO. Así nunca nos faltará qué ver en la caja tonta. Bajo las sábanas deposité con cuidado ABRAZO, para que pase lo que pase durante el día, pasemos la noche muy juntos. Debajo del felpudo, donde otros dejan las llaves de repuesto, deslicé COMPAÑERA, para no sentirme solo al salir de la casa. Se llevaron AMOR. Fui un incauto, la dejé en la puerta, no quise esconderla, deseaba que todos lo vieran...

EL ARTE DE MIRAR (SÓLO UN POCO) PARA OTRO LADO

Fue un trabajo arduo. Meses malmetiendo, deslizando comentarios, reales o no, como quien no quiere la cosa, en los momentos más oportunos (o inoportunos, según se mire). Un chico, ciertamente, no puede hacer el trabajo de un hombre. Así que se dedicó a utilizar su presumida inocencia hasta que ahora, por fin, un hombre se ocuparía de ello. No es fácil sembrar el odio suficiente para llegar a este punto, se sentía tremendamente orgulloso. Se tapó los ojos fingiendo espanto, ciñéndose al papel que tan magistralmente había interpretado. Pero no pudo evitar, en el último momento, abrir los dedos para observar entre ellos. Miguel Ángel Pegarz c YBRGHOST

SITIADOS

El día que una ola salte más de lo convenido, se acabó todo. Hemos construido inmensas murallas por toda la costa, hemos bloqueado y desviado la desembocadura de los ríos… Pero el mar sube su nivel palmo a palmo, nos asedia implacable. Sabemos las consecuencias, otros islotes no llegaron a tiempo. Corroen todo lo que tocan y se multiplican como ratas. El día que escaparon a nuestro control firmamos nuestro fin. Esos légamos son nuestra sentencia de muerte. Miguel Ángel Pegarz c YBRGHOST