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SABANAS FRÍAS DE RECUERDO

Parece que era ayer cuando decía que estaba sólo por elección, que no quería pareja. Y realmente ayer era cuando ella estaba en su cama. No hace tanto que ocupaba aquella cama, grande y confortable. Habría querido que un montón de mujeres pasaran por ella para compensar el tiempo perdido. Pero efectivamente ese tiempo se perdió, y nunca tuvo ni tiene el talento para atraerlas a su lecho. Había elegido estar solo con sus manías, se había acostumbrado a la libertad de no dar explicaciones a nadie, de marcarse su ritmo de vida autónomo. No pudo evitar una sonrisa torcida al recordarlo. Apenas hacía unas horas que se había ido y ya la echaba de menos. La cama le resultó demasiado grande al meterse bajo las sábanas. Inconscientemente estiró el brazo, pero no la encontró. ¡Qué frías estaban las sábanas esta noche!. Como un tonto se colocó en su lado de la cama, como si ella fuera a aparecer sólo con ese gesto. Aún olía a ella. Y ahí se durmió, acunado por la nostalgia. Probablemente soñaría con ella.
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Comentarios

  1. Espero que eso se refiera a mi... yo tb echo de menos tu cama.. bsitos!!

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Si Alguien Tiene Algo Que Decir Que Hable Ahora...O Cuando Le de La Real Gana.

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