Desde entonces papá ya nunca juega con él. No sé si aún lo
tiene. No he vuelto a verlo. Jeff quería que papá le enseñase una vez más como
manejaba el revólver el Llanero Solitario. A mamá nunca le gustó ese juego.
Llevaron a Jeff al hospital, con mucha sangre. Mamá y él no han vuelto por
casa. Papá dice que pronto tendré que ir con ella. Mejor, él ya no juega nunca.
De Jeff no me ha dicho nada.
Miguelángel Pegarz
cYBRGHOST

pena de no saber hacer un cortito animado...
ResponderEliminarA mi no me mires, yo sólo se hacer esto y mal. Ahora, por el resto... todo tuyo.
EliminarMuchísimas gracias por leer y aún más por comentar.