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EL TRABAJO ES UNA MIERDA

El Trabajo es una mierda. Es una afirmación, grandilocuente, generalista y generalizada que mucha gente emplea. Y puede que no falte razón. Sobre todo cuando se trabaja dentro de un equipo. Y digo intencionadamente “dentro de” y no “en”, porque salvo honrosas excepciones, en equipo, no se trabaja. Después de pasar por muchos empleos y charlar con divers@s amig@s de otros tantos, he llegado a la conclusión de que somos especialistas en jodernos la vida 7 horas al día. En la mayoría de los grupos humanos de los diferentes trabajos nos preocupamos más de lo que hace el otro que de lo que hacemos nosotros. Si dedicáramos la mitad de esfuerzo a nuestra labor del que dedicamos a vigilar si el de al lado se esfuerza más o menos que yo, o a si tal detalle o tal otro es mi labor o la del vecino, seríamos todos unos profesionales extraordinarios. Pero es que no conformes con esto, existe una raza especial de empleado, especializado en hacer notar todo lo anterior, durante todo el horario de trabajo, protestando en voz alta todo y a todos. Señores y señoras, consiguen desquiciarme los nervios. A mí eso es lo que me produce estrés, ver cómo nos preocupamos más del vecino que de mirarnos el ombligo, ver cómo el que puede te pisa y el que no aprovecha y te remata. Y lo que ya me destroza los nervios son l@s que lo hacen sin dejar de quejarse, acusar y protestar desde que entran a su puesto hasta que salen.
Que las excepciones a lo expuesto, que las hay, no se sientan aludidas ni ofendidas por mi reflexión por favor. Y como siempre, esto es una opinión personal, y como tal, no necesariamente compartida.
CYBRGHOST

Comentarios

  1. Por qué será que tengo la sensación de haber vivido algo similar… A pesar de todo, para mí es un orgullo trabajar “en” un equipo donde hay “algunos” profesionales que se apasionan con su trabajo, como ese que siempre lleva el bolsillo del uniforme manchado de tinta :)
    Nunca dejes que los "parásitos laborales" (también llamados tocapelotas), la rutina o el peso de los años acaben derrotando el amor por tu profesión que demuestras día a día.
    …todo depende del cristal con que se mire…

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