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MALA MULA


Habría cogido alguna vez un hilván pero la costura no era lo suyo. Quizá por eso el remate era tan vistosamente torpe. O quizá quedó tan mal rematado porque no es un cosido para guardar nada. O quizá guardó demasiado. Quizá fuese demasiado porque la necesidad era grande. Quizá fue por todo junto que aquel torpe costurón llamó la atención de los agentes. Quizá no debió prestar atención cuando le aseguraron que era una solución rápida y fácil a sus problemas. Lo único seguro es que ya era tarde y aquellas puntadas mal dadas le iban a dar la puntilla.

Miguel Ángel Pegarz
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