Ir al contenido principal

NEBULOSA SOCIAL

No es un problema exclusivamente mío. La gente nos vamos haciendo mayores, tenemos trabajos, viajamos, nos casamos, tenemos familia… Poco a poco las obligaciones nos van robando tiempo libre, lo van cambiando de disposición o nos cambian de sitio. Hay gente que tiene suerte, y bien sus ganas de vida social ajena a su propio círculo más interno disminuyen o bien lleva bien la disminución de esa vida social. Otros tienen aún más suerte, tienen un don innato para hacer nuevas amistades, para conocer nueva gente y conseguir integrarse en otros grupos. A otros nos cuesta.

Estamos cada día más rodeados de gente. Compañeros de trabajo, gimnasios, clientes… No obstante, es cada vez más difícil obtener nuevas relaciones sociales de cierta profundidad. Y no hablo ya de hacer amigos del alma, si no de la simple dificultad para conseguir ampliar la gente con la que te tomas un café o te vas a tomar unas copas. Tenemos el móvil de gente y gente, pero si tratas de utilizarlo normalmente no hayas respuesta. Lo reconozco, cuando me atrevo a utilizarlos, que soy tímido, suelo enviar un sms. Que no te respondan es menos duro que no cojan el teléfono o que te digan no de viva voz (y quiero pensar que para el destinatario también). Cada día cuesta más conseguir que la gente se abra.

Hay un término que se emplea mucho y que yo elevo a la categoría de concepto: el “Círculo Social”. Un círculo es una figura cerrada, en contacto con el exterior pero aislada. El término me resulta muy descriptivo. Como buen Coyote eso no va a hacer que me rinda ni deje de intentar “romper” círculos. A mí me gusta otro concepto, no se qué os parecerá, pero pensad en ello. Abogo por la “Nebulosa Social”, por ponérselo un poquito más fácil a quien quiere acercarse a nosotros. Por nada del mundo debemos olvidar a los que permanecen cerca de nosotros en los momentos más duros, a la gente que toda la vida nos ha querido. Pero eso no debe impedirnos dejar que la gente entre y salga de nuestras vidas, se aproxime todo lo que quiera aunque pueda alejarse después. Cada vez corremos menos ese riesgo, y, posiblemente, nos estemos perdiendo personas que merezcan mucho la pena. ¿Corremos el riesgo?.

Miguel Angel.
CYBRGHOST

Comentarios

  1. Creo que debemos correr ese riesgo, aunque realmente no creo que sea tal. Todo lo contrario, como bien dices, nos perdemos muchas personas que merecen la pena por el simple hecho de manejar el concepto "círculo social"... y eso es una lástima. Hasta las persona que menos esperamos, las que consideramos más lejanas, más ajenas... pueden ofrecernos muchas cosas... Ro.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Si Alguien Tiene Algo Que Decir Que Hable Ahora...O Cuando Le de La Real Gana.

Entradas populares de este blog

HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO

Cuando me casé con mi esposo, ya conocía sus arranques de genio. Los conocía yo y media comarca, tal era su calibre. No obstante, como le amaba con locura, jamás ni amagó con levantarme la mano, y tal cual venían se iban, yo los toleraba. Era habitual que abriera la ventana vociferando y arrojara botellas, jarrones, sillas… todo lo que imaginen. Pero el otro día en su arrebato cogió a nuestro hijo. Ahí ya tuve que plantarme y le puse en la calle; por la ventana, por supuesto, como a él le gusta.
Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST

LA HISTORIA DE CAPERUCITA Y EL CAZADOR

No fueron felices. Y no comieron perdices. Ella apenas acaba de estrenar su mayoría de edad. Era una chica culta, liberada, con aspiraciones y posibilidades. Tenía toda una vida por delante y ganas de comérsela. Él ya estaba en su segunda madurez, era un hombre tosco, poco formado y sentimentalmente precario. Estas historias funcionan bien en los cuentos y en determinadas películas, pero cuando se pasa la última página, cuando acaban los títulos de crédito, la realidad suele ser otra. La fascinación por el salvador y el hombre maduro funcionó un tiempo. La atracción por la afrodita de suaves curvas y pecado hecho carne también. Pero al poco tiempo ella comenzó a verse limitada, atada demasiado corto, privada del aire que siempre quiso. Él fue no soportando que se creyese más lista, y menos aún darse cuenta de que lo era. No soportaba las miradas de otros sobre ella, ni que las tolerase y disfrutara. Ella estaba cada día más cansada de sus pocas luces y su estrechez de miras. A él, ella…

EL HIJO PRÓDIGO

Sigo observando mi trocito de cielo, exactamente el mío; aunque parezca imposible estar seguro, sé cuál es. Voy a ir allí pronto. Ya sé que dejo docenas, cientos, miles de cadáveres tras de mí, pero alguien tiene que descubrir y ajustar cuentas a los traidores a la Causa. Por eso me mandó aquí, y Él lo sabe, pese al numerito que montó para echarme ¡Si no fuera por mí tendría la casa repleta de indignos y traidores! Acabará por asumirlo. Dentro de poco volveré y tendrá que reconocer mis servicios. Pronto las puertas del cielo se abrirán para Lucifer.
Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST