Ir al contenido principal

ELECTROEMOCIONOGRAMA

El Mundo gira cada día, y a veces va terriblemente lento y otras espectacularmente rápido. Y desde hace algún tiempo no tengo muy claro si giro con él, contra él, o he conseguido no girar. Los días caen como las hojas de los árboles, y yo los veo casi tan imperturbable como el tronco del que caen. Adoro la noche, pero ni la frecuento ni me apetece. La inspiración debe de estar en algún cajón que se me ha olvidado abrir. Estudiar es ya casi una utopía. Las labores cotidianas han pedido el cambio de nombre por retraso continuado. Bandeo continuamente de un lado a otro sin tener muy claro que busco. Quizá debiera hacer una parada y rebuscar en mi basura neuronal, pero es que no sé si no he parado ya, o si ya la tiré al contenedor. No recuerdo cuando me hice la transfusión de horchata, pero se me debió de ir la mano. O eso o el frío me ha anestesiado el espíritu. Esta mañana parece que el desfibrilador automático de conciencias me ha soltado una descarga. Los días seguirán pasando pero como siga pasando de los días… De momento este es el “electroemocionograma” que me ha dado el monitor. A ver si se despereza el alma y vuelve al despacho de Intervención, que lleva demasiado de vacaciones.
CYBRGHOST

Comentarios

  1. Cuando dejas de pensar en las musas es cuando te das de morros con ellas :)
    (no eliminé post... simplemente no sabia que que tenia que mirar en el escritorio para los comentarios, y los tenia todos acumulados.. )

    ResponderEliminar
  2. me gusta ver como la vida de alguien interfiere en sus letras, como cada rutina enseña a expresar lo mismo en diferentes contextos.Nunca he trabajado con un electroemocionograma, y sin embargo, éste supe interpretarlo

    ResponderEliminar
  3. NOEMA: Me gusta ver caras nuevas buceando por aquí. Espero que te haya gustado y que repitas.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Si Alguien Tiene Algo Que Decir Que Hable Ahora...O Cuando Le de La Real Gana.

Entradas populares de este blog

HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO

Cuando me casé con mi esposo, ya conocía sus arranques de genio. Los conocía yo y media comarca, tal era su calibre. No obstante, como le amaba con locura, jamás ni amagó con levantarme la mano, y tal cual venían se iban, yo los toleraba. Era habitual que abriera la ventana vociferando y arrojara botellas, jarrones, sillas… todo lo que imaginen. Pero el otro día en su arrebato cogió a nuestro hijo. Ahí ya tuve que plantarme y le puse en la calle; por la ventana, por supuesto, como a él le gusta.
Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST

LA HISTORIA DE CAPERUCITA Y EL CAZADOR

No fueron felices. Y no comieron perdices. Ella apenas acaba de estrenar su mayoría de edad. Era una chica culta, liberada, con aspiraciones y posibilidades. Tenía toda una vida por delante y ganas de comérsela. Él ya estaba en su segunda madurez, era un hombre tosco, poco formado y sentimentalmente precario. Estas historias funcionan bien en los cuentos y en determinadas películas, pero cuando se pasa la última página, cuando acaban los títulos de crédito, la realidad suele ser otra. La fascinación por el salvador y el hombre maduro funcionó un tiempo. La atracción por la afrodita de suaves curvas y pecado hecho carne también. Pero al poco tiempo ella comenzó a verse limitada, atada demasiado corto, privada del aire que siempre quiso. Él fue no soportando que se creyese más lista, y menos aún darse cuenta de que lo era. No soportaba las miradas de otros sobre ella, ni que las tolerase y disfrutara. Ella estaba cada día más cansada de sus pocas luces y su estrechez de miras. A él, ella…

EL HIJO PRÓDIGO

Sigo observando mi trocito de cielo, exactamente el mío; aunque parezca imposible estar seguro, sé cuál es. Voy a ir allí pronto. Ya sé que dejo docenas, cientos, miles de cadáveres tras de mí, pero alguien tiene que descubrir y ajustar cuentas a los traidores a la Causa. Por eso me mandó aquí, y Él lo sabe, pese al numerito que montó para echarme ¡Si no fuera por mí tendría la casa repleta de indignos y traidores! Acabará por asumirlo. Dentro de poco volveré y tendrá que reconocer mis servicios. Pronto las puertas del cielo se abrirán para Lucifer.
Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST