Ir al contenido principal

INDUCCIÓN AL SUICIDIO


El otro día escuché a unos chicos decir que sólo se estudiaban autores muertos. Sonaron tan convincentes que no me dejaron otra opción.





Miguelángel Pegarz
cYBRGHOST

Comentarios

  1. Me encanta. Contundente y tristemente cierto. Escucho a esos estudiantes (incluso podría decir que me los imagino universitarios) diciendo eso mientras pasan por delante de la puerta del salón de actos donde se presenta un libro, una conferencia... de la que pasan olímpicamente.
    saludillos

    ResponderEliminar
  2. Por eso a nosotros nos publicarán póstumamente.

    ResponderEliminar
  3. Qué mala suerte la mía. Yo que venía a comprarte todos tus poemas. Todo el día cargando con un pesado maletín, y todo para qué, para nada. No sé qué voy a hacer con todo este dinero.


    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mis poemas valen aún menos que mis regalos. De todos modos habla con mis herederos, te lo agradecerán.

      Eliminar
  4. Me gustó mucho Miguelángel. El título tiene su peso como parte imprescindible.
    Me alegra comprobar, a tenor de tus nuevas entradas, que sólo se trata de un micro ;-)

    Un saludo indio
    Mitakuye oyasin

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En realidad siempre he sido producto d etu imaginación :-). Gracias.

      Eliminar
  5. No pienso suicidarme, por mucho que intentes inducirme ;) Muy bueno Cybrg.

    Besos desde el aire

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso sólo es si quieres entrar en el temario de Literatura.

      Eliminar

Publicar un comentario

Si Alguien Tiene Algo Que Decir Que Hable Ahora...O Cuando Le de La Real Gana.

Entradas populares de este blog

HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO

Cuando me casé con mi esposo, ya conocía sus arranques de genio. Los conocía yo y media comarca, tal era su calibre. No obstante, como le amaba con locura, jamás ni amagó con levantarme la mano, y tal cual venían se iban, yo los toleraba. Era habitual que abriera la ventana vociferando y arrojara botellas, jarrones, sillas… todo lo que imaginen. Pero el otro día en su arrebato cogió a nuestro hijo. Ahí ya tuve que plantarme y le puse en la calle; por la ventana, por supuesto, como a él le gusta.
Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST

LA HISTORIA DE CAPERUCITA Y EL CAZADOR

No fueron felices. Y no comieron perdices. Ella apenas acaba de estrenar su mayoría de edad. Era una chica culta, liberada, con aspiraciones y posibilidades. Tenía toda una vida por delante y ganas de comérsela. Él ya estaba en su segunda madurez, era un hombre tosco, poco formado y sentimentalmente precario. Estas historias funcionan bien en los cuentos y en determinadas películas, pero cuando se pasa la última página, cuando acaban los títulos de crédito, la realidad suele ser otra. La fascinación por el salvador y el hombre maduro funcionó un tiempo. La atracción por la afrodita de suaves curvas y pecado hecho carne también. Pero al poco tiempo ella comenzó a verse limitada, atada demasiado corto, privada del aire que siempre quiso. Él fue no soportando que se creyese más lista, y menos aún darse cuenta de que lo era. No soportaba las miradas de otros sobre ella, ni que las tolerase y disfrutara. Ella estaba cada día más cansada de sus pocas luces y su estrechez de miras. A él, ella…

EL HIJO PRÓDIGO

Sigo observando mi trocito de cielo, exactamente el mío; aunque parezca imposible estar seguro, sé cuál es. Voy a ir allí pronto. Ya sé que dejo docenas, cientos, miles de cadáveres tras de mí, pero alguien tiene que descubrir y ajustar cuentas a los traidores a la Causa. Por eso me mandó aquí, y Él lo sabe, pese al numerito que montó para echarme ¡Si no fuera por mí tendría la casa repleta de indignos y traidores! Acabará por asumirlo. Dentro de poco volveré y tendrá que reconocer mis servicios. Pronto las puertas del cielo se abrirán para Lucifer.
Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST