Ir al contenido principal

FE , ESPERANZA E IMPOSIBLE





Quizás mañana a levantarse Fe escuche el silbido de la cafetera y al bajar a la cocina, él le dé los buenos días y un beso. Quizá a media mañana suene la puerta, con un “hola cielo”, le muestre una barra de pan y le diga, “Ya no hace falta que vayas tú. Un beso, que me he escapado un momento del curro”. Quizá sobre las dos entre como un huracán preguntando qué hay de comer, “cualquier cosa me vale, que me han puesto un reunión a las cuatro ¿No tengo vergüenza verdad”, y antes de que pueda replicarle le estampe uno de sus besos largos. Quizá mañana. Hoy a última hora de la tarde, Fe recorrerá otra vez dos kilómetros con la cabeza gacha, arrancando sin ganas algunas flores de las cunetas y llorará frente a su losa de mármol.

Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST


Este relato salió para ReC, pero quedó un poco largo. Si alguien quiere leerla ésta de abajo es la versión del concurso:


Quizás mañana al levantarse Fe escuche el silbido de la cafetera, vaya a la cocina y él le dé los buenos días y un beso. Quizá a media mañana suene la puerta, le muestre una barra de pan y le diga, “Un beso. Me he escapado un momento del curro”. Quizá sobre las dos entre preguntando qué hay de comer, “cualquier cosa, que tengo reunión a las cuatro ¿De vergüenza verdad”, y antes de que replique le estampe un beso largo. Quizá mañana. Hoy a última hora de la tarde, Fe recorrerá cabizbaja el camino, hasta el cementerio.

Comentarios

  1. Pensé que al final lo ibas a girar hacia los malos tratos, pero has ido hacia una ausencia. Cualquiera de las dos versiones me ha gustado. Me compungió más el de las flores de las cunetas. Me ha parecido una imagen tristemente bonita. Enhorabuena y gracias por compartirlo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me gusta más la versión completa, pero se pasaba de palabras. Gracias a ti por leer y aún más por comentar. Y Bienvenido.
      PD: Sólo comentaste dos veces :-)

      Eliminar
  2. Me gusta este triste despojo, la versión completa que nos pinta el relato con más detalles que se echan a faltar en el de 100 palabras, me gusta sobre todo ese final con su "arrancando sin ganas algunas flores de las cunetas", que nos lleva a ese poso triste tan hermoso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Celebro que te guste. Escribí el primero, lo segundo es una poda en el que tuve que sacrificar imágenes que me gustaban como la que mencionas. Igualmente ni uno ni otro llegan a nada :-).
      Gracias por leer, y aún más por comentar.

      Eliminar
  3. Precioso, deja un regusto amargo esa ausencia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Celebro que te guste, que lo leyeses y aún más que lo comentes.

      Eliminar
  4. Deja un regusto amargo esa ausencia. Un abrazo. Gloria

    ResponderEliminar
  5. Me ha sorprendido ese final, y me ha gustado. La versión larga también me gusta más. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces quitar no mejora el resultado. Opino. Celebro la sorpresa y que te haya gustado.
      Muchas gracias por leer y aún más por comentar.

      Eliminar
  6. Hay historias que no caben bien en cien palabras, le sienta mucho mejor la visión completa. Transmite mucho mejor las sensaciones.
    Cuesta desprenderse de la Fe a veces.
    Muy bueno Miguelángel.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amén. La Fe, de algún tipo, es necesaria, creo.
      Miguel Ángel, separado, que a alguien no le gusta y no quiero malos rollos. Aunque gracias a que lo pusiste junto me di cuenta que la firma "gráfica" estaba mal.
      Gracias por leer, aún más por comentar.

      Eliminar
  7. Quizás... quizás... quizás... que decía el bolero! Gran micro

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Pablo una vez más, por leer y aún más por comentar. Celebro que te guste.

      Eliminar
  8. Tiene un aire muy especial, se disfruta mucho.
    Felicidades.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Celebro ese disfrute. Muchas gracias por leer y aún más por comentar.

      Eliminar

Publicar un comentario

Si Alguien Tiene Algo Que Decir Que Hable Ahora...O Cuando Le de La Real Gana.

Entradas populares de este blog

HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO

Cuando me casé con mi esposo, ya conocía sus arranques de genio. Los conocía yo y media comarca, tal era su calibre. No obstante, como le amaba con locura, jamás ni amagó con levantarme la mano, y tal cual venían se iban, yo los toleraba. Era habitual que abriera la ventana vociferando y arrojara botellas, jarrones, sillas… todo lo que imaginen. Pero el otro día en su arrebato cogió a nuestro hijo. Ahí ya tuve que plantarme y le puse en la calle; por la ventana, por supuesto, como a él le gusta.
Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST

LA HISTORIA DE CAPERUCITA Y EL CAZADOR

No fueron felices. Y no comieron perdices. Ella apenas acaba de estrenar su mayoría de edad. Era una chica culta, liberada, con aspiraciones y posibilidades. Tenía toda una vida por delante y ganas de comérsela. Él ya estaba en su segunda madurez, era un hombre tosco, poco formado y sentimentalmente precario. Estas historias funcionan bien en los cuentos y en determinadas películas, pero cuando se pasa la última página, cuando acaban los títulos de crédito, la realidad suele ser otra. La fascinación por el salvador y el hombre maduro funcionó un tiempo. La atracción por la afrodita de suaves curvas y pecado hecho carne también. Pero al poco tiempo ella comenzó a verse limitada, atada demasiado corto, privada del aire que siempre quiso. Él fue no soportando que se creyese más lista, y menos aún darse cuenta de que lo era. No soportaba las miradas de otros sobre ella, ni que las tolerase y disfrutara. Ella estaba cada día más cansada de sus pocas luces y su estrechez de miras. A él, ella…

EL HIJO PRÓDIGO

Sigo observando mi trocito de cielo, exactamente el mío; aunque parezca imposible estar seguro, sé cuál es. Voy a ir allí pronto. Ya sé que dejo docenas, cientos, miles de cadáveres tras de mí, pero alguien tiene que descubrir y ajustar cuentas a los traidores a la Causa. Por eso me mandó aquí, y Él lo sabe, pese al numerito que montó para echarme ¡Si no fuera por mí tendría la casa repleta de indignos y traidores! Acabará por asumirlo. Dentro de poco volveré y tendrá que reconocer mis servicios. Pronto las puertas del cielo se abrirán para Lucifer.
Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST