Ir al contenido principal

Sílaba 1 - Imágen 1



Plegaria sorda
a un dios grande y cercano
duro de oído.


cYBRGHOST
 

Comentarios

  1. No escucha, quién no existe...
    Muy bueno Cybrg.
    Besos desde el aire

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En su existencia o no paso mucho de entrar, es un tema muy íntimo de cada uno. Pero creyentes y no seguro que en algún momento se han sentido así.

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. La excelencia son palabras mayores, pero gracias.

      Eliminar
    2. No se me achique, que lo suyo es muy bueno. Un gusto haber encontrado tus letras Cybrghost :)
      ¡Saludos!

      Eliminar
  3. jeje esta es la llamada de la que hablabas en el micro de Rec, ahora lo entiendo. Me ha gustado mucho. Seguiré el resto de la serie, creo que todavía quedan más no?
    saludillos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son 17 en total, uno por cada sílaba que tiene un haiku. El micro y el haiku no están relacionados jaja.

      Eliminar
  4. Pues además de sordo, debe estar también miope...

    Me ha gust

    ResponderEliminar
  5. Que me ha gustado,
    que mi ordenador se ha puesto a hacer lo que le da la gana.

    ResponderEliminar
  6. Mola, me gusta lo de un dios "duro de oído" ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo celebro. Un honor que me leas y aún más agradecido de que comentes.
      Salud.

      Eliminar

Publicar un comentario

Si Alguien Tiene Algo Que Decir Que Hable Ahora...O Cuando Le de La Real Gana.

Entradas populares de este blog

HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO

Cuando me casé con mi esposo, ya conocía sus arranques de genio. Los conocía yo y media comarca, tal era su calibre. No obstante, como le amaba con locura, jamás ni amagó con levantarme la mano, y tal cual venían se iban, yo los toleraba. Era habitual que abriera la ventana vociferando y arrojara botellas, jarrones, sillas… todo lo que imaginen. Pero el otro día en su arrebato cogió a nuestro hijo. Ahí ya tuve que plantarme y le puse en la calle; por la ventana, por supuesto, como a él le gusta.
Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST

LA HISTORIA DE CAPERUCITA Y EL CAZADOR

No fueron felices. Y no comieron perdices. Ella apenas acaba de estrenar su mayoría de edad. Era una chica culta, liberada, con aspiraciones y posibilidades. Tenía toda una vida por delante y ganas de comérsela. Él ya estaba en su segunda madurez, era un hombre tosco, poco formado y sentimentalmente precario. Estas historias funcionan bien en los cuentos y en determinadas películas, pero cuando se pasa la última página, cuando acaban los títulos de crédito, la realidad suele ser otra. La fascinación por el salvador y el hombre maduro funcionó un tiempo. La atracción por la afrodita de suaves curvas y pecado hecho carne también. Pero al poco tiempo ella comenzó a verse limitada, atada demasiado corto, privada del aire que siempre quiso. Él fue no soportando que se creyese más lista, y menos aún darse cuenta de que lo era. No soportaba las miradas de otros sobre ella, ni que las tolerase y disfrutara. Ella estaba cada día más cansada de sus pocas luces y su estrechez de miras. A él, ella…

EL HIJO PRÓDIGO

Sigo observando mi trocito de cielo, exactamente el mío; aunque parezca imposible estar seguro, sé cuál es. Voy a ir allí pronto. Ya sé que dejo docenas, cientos, miles de cadáveres tras de mí, pero alguien tiene que descubrir y ajustar cuentas a los traidores a la Causa. Por eso me mandó aquí, y Él lo sabe, pese al numerito que montó para echarme ¡Si no fuera por mí tendría la casa repleta de indignos y traidores! Acabará por asumirlo. Dentro de poco volveré y tendrá que reconocer mis servicios. Pronto las puertas del cielo se abrirán para Lucifer.
Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST