Ir al contenido principal

SI NO TUVIERA MIEDO

Esta entrada es un experimento extraño, es una reflexión, en tono pseudopoético escrita hace algún tiempo ya, a la luz tenue de las lámparas de seta de La Casa de las Conchas. Como se trata de algo muy personal, aunque lo comparto sin complejos, no publicaré comentarios. No sé si gustará o no.





Si no tuviera miedo rompería con todo. Buscaría un lugar tranquilo, verde, para hacer feliz a mi mujer. Si lo consigo al lado del mar sería genial. La compensaría en parte por lo mucho que ha hecho por estar conmigo, y por el mismo hecho de estar. Si no tuviera miedo, seguro que mi cabeza encontraría algún medio de ganarme la vida sin tener que correr a todas horas. Trabajaría para tener una vida digna, porque dejarse la vida en trabajar no es digno. Escribiría más, tendría tiempo de revisar mis fotos, leería mucho. Quizá pudiese descubrir si valgo para escritor o fotógrafo. Pasearía mucho más. Y puede que trabajase más, pero no me importaría, porque no sería con la presión asfixiante de horarios imposibles; sería paso a paso, saboreando y disfrutando. Sería igual un incomprendido, un bicho raro. Pero sería una rara avis viviendo mis sueños, no soñando con mi vida.


Miguelángel Pegarz
cYBRGHOST
 

Comentarios

Entradas populares de este blog

HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO

Cuando me casé con mi esposo, ya conocía sus arranques de genio. Los conocía yo y media comarca, tal era su calibre. No obstante, como le amaba con locura, jamás ni amagó con levantarme la mano, y tal cual venían se iban, yo los toleraba. Era habitual que abriera la ventana vociferando y arrojara botellas, jarrones, sillas… todo lo que imaginen. Pero el otro día en su arrebato cogió a nuestro hijo. Ahí ya tuve que plantarme y le puse en la calle; por la ventana, por supuesto, como a él le gusta.
Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST

LA HISTORIA DE CAPERUCITA Y EL CAZADOR

No fueron felices. Y no comieron perdices. Ella apenas acaba de estrenar su mayoría de edad. Era una chica culta, liberada, con aspiraciones y posibilidades. Tenía toda una vida por delante y ganas de comérsela. Él ya estaba en su segunda madurez, era un hombre tosco, poco formado y sentimentalmente precario. Estas historias funcionan bien en los cuentos y en determinadas películas, pero cuando se pasa la última página, cuando acaban los títulos de crédito, la realidad suele ser otra. La fascinación por el salvador y el hombre maduro funcionó un tiempo. La atracción por la afrodita de suaves curvas y pecado hecho carne también. Pero al poco tiempo ella comenzó a verse limitada, atada demasiado corto, privada del aire que siempre quiso. Él fue no soportando que se creyese más lista, y menos aún darse cuenta de que lo era. No soportaba las miradas de otros sobre ella, ni que las tolerase y disfrutara. Ella estaba cada día más cansada de sus pocas luces y su estrechez de miras. A él, ella…

EL HIJO PRÓDIGO

Sigo observando mi trocito de cielo, exactamente el mío; aunque parezca imposible estar seguro, sé cuál es. Voy a ir allí pronto. Ya sé que dejo docenas, cientos, miles de cadáveres tras de mí, pero alguien tiene que descubrir y ajustar cuentas a los traidores a la Causa. Por eso me mandó aquí, y Él lo sabe, pese al numerito que montó para echarme ¡Si no fuera por mí tendría la casa repleta de indignos y traidores! Acabará por asumirlo. Dentro de poco volveré y tendrá que reconocer mis servicios. Pronto las puertas del cielo se abrirán para Lucifer.
Miguel Ángel Pegarz
cYBRGHOST