Ir al contenido principal

IMÁGENES DE LA REALIDAD




Braulio es un hombre sin orgullo. Siempre cumple con su obligación, con lo que le piden, con lo que falta, con lo que nadie quiere. Se conforma con las buenas palabras y, sólo al final del día, se mira al espejo, agotado, y se siente un pusilánime. En eso estaba hoy cuando su reflejo ha sacado la mano a esta realidad, y le ha cruzado la cara con un restallante bofetón. ¡Espabila imbécil! -le ha espetado- Los espejos nunca mienten, y estoy hasta los huevos de que aquí detrás todos se rían de mi.

Miguelángel Pegarz
cYBRGHOST

Esta es mi participación en Esta Noche Te Cuento (ENTC) del mes de Junio, cuyo tema es los espejos.

Comentarios

  1. No se espabila, por mucho que tu imagen al otro lado te lo diga...

    Besos desde el aire

    ResponderEliminar
  2. Pues mira ... no estaría mal que de vez en cuando los espejos nos soltaran un buen bofetón. No sólo a Braulio, sino a todos nosotros por aquellos momentos en los que somos imbéciles.

    Me gusta tu apuesta para los espejos de ENTC y te deseo una suerte inmensamente grande. Muy grande, sí. Besos de fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No creo que salga nada, pero bueno, estoy medianamente satisfecho de como quedo, no es el zurrullo del mes pasado. Gracias.

      Eliminar
  3. jajajaja me dio risa desde que lo abofeteó, y otra vez al fina. frase fuerte al inicio. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se supone que la frase inicial ha de enganchar ¿no?. Celebro que te divierta aunque el trasfondo es poco amable.

      Eliminar

Publicar un comentario

Si Alguien Tiene Algo Que Decir Que Hable Ahora...O Cuando Le de La Real Gana.

Entradas populares de este blog

LA GUERRA DE MARINYA

  Dos briks de leche, cuatro huevos y media hogaza de pan que podría utilizar como arma. Es todo lo que le quedaba a Marinya en la despensa. Acababa de ver medio tazón de leche cortada. Estaba guardada en la nevera, pero no sabría decir cuántas horas habría funcionado en los últimos días, pocas. Sacó el cajón de los cubiertos y comprobó que detrás quedaban ya pocos grivnas escondidos. Marinya respiró hondo. Su pelo, antes rubio, se veía gris, mezcla de canas y ceniza. Imposible lavarlo, no salía bastante agua. Tocaba salir. Marinya tenía pánico a salir. Tanto miedo que cuando sonaban las sirenas bajaba al trastero en vez de ir al refugio, a pesar de las visibles grietas en las paredes. Allí tenía un improvisado colchón de mantas entre las que escondía su pasaporte ruso. Vivía sola desde que comenzó la guerra. Su esposo, soldado, había sido movilizado hacia el sur. A estas alturas podría ser viuda y no saberlo. No le gustaba pensar en ello… y no podía evitarlo. Marinya rebuscó...

SILENCIÁNDOME

(Versión prosa) Callo, hoy callo. Y mando mis palabras  a un cajón antes que mi voz acabe de disolverse en el susurro de los oídos distraídos ocupados en otras notas. Callo, hoy callo. Cansado de desgañitarme, de tratar de gritar al viento y que el viento sople a la cara, y que mis palabras me retumben en la cara. Hoy callo. Y mando mis palabras a un cajón, donde al menos vivirán en una ilusión, ajenas a lo que su padre sabe. (Versión Verso) Callo, hoy callo. Y mando mis palabras a un cajón, Previo mi voz se disuelva en rumor De oídos distraídos, ocupados En otras notas. Callo, hoy callo. Cansado de desgañitarme, tratar De gritar al viento y que el viento sople A la cara, retumben las palabras Contra la boca. Callo, hoy callo. Y mando mis palabras a un cajón, Ajenas a lo que su padre sabe. Que al menos vivan en la salvación De ilusión sorda.   (La versión verso esta incompleta. A sugerencia de Gonzalo Escarp...

EN LOS LÍMITES

Tal vez si hubiera preguntado dónde iba este sendero no habría acabado aquí. Hace un calor insufrible al borde de este mar de lava. Debí sospechar antes que por aquí no era. La tierra es gris y yerma, puras cenizas, debí darme cuenta. Y encima no hay cobertura. A ver si ese viejo horrible y el gordito acaban de discutir por no sé qué maldito anillo y puedo preguntarles. De ésta María me mata. Cybrghost Con éste relato tan extraño que me salió, que ni yo mismo sé que pensar de él, participé en la última jornada de Relatos en Cadena de este año.